Resumen de la I Cursa de Barberà del Vallès

Llega la I Cursa de Barberà del Vallès. Aunque se presenta como la primera edición, en realidad no es más que la tradicional cursa de Barberà, que cambia su fecha de julio a octubre y pierde su nombre de Festa Major, pasando del verano al otoño.
Una carrera incluida en la planificación de la media maratón, suponía el inicio de la preparación, con muchas incógnitas después de un mes de agosto complicado. Persistían algunos problemas físicos, especialmente los dolores en los pies y las rodillas. La planificación arrancaba con poco ritmo todavía, aunque el último entrenamiento había dejado sensaciones bastante satisfactorias.
La carrera llegaba con una temperatura moderada, entre 14 y 16ºC, ideal para correr. Tras un calentamiento progresivo por las pistas de Can Llobet, la idea era intentar una marca inferior a los 22 minutos, sin forzar, buscando una buena recuperación y empezar a adquirir velocidad de cara a las próximas semanas.
El recorrido variaba ligeramente respecto a otras ediciones, alargando la salida por la pista y realizando el giro de vuelta en una rotonda del Ayuntamiento de Barberà en lugar de rodear una manzana.
Tras calentar en las pistas, se dio la salida de forma muy ordenada y tranquila, por el exterior y con bastante espacio para correr. El ritmo estaba controlado en torno a los 3:50 min/km. El paso se volvió bastante más lento debido a la estrechez del recorrido a la salida de las pistas. Pero una vez fuera, poco a poco fui encontrando espacio y recuperando algunas posiciones en la primera subida. Esa fue la dinámica durante buena parte de la carrera: avanzar metros y ganar algún puesto cada pocos metros.
Tras el primer kilómetro, antes de llegar al parque, la progresión empezaba a ser efectiva y el ritmo se situaba aproximadamente en los 4:05 min/km.
Las sensaciones eran muy buenas al llegar al parque, donde el recorrido descendía y el ritmo se situaba en torno a los 4:00 min/km. Ya había dejado a muchos corredores atrás.
Tocaba entonces afrontar la gran subida doble del parque, un tramo bastante exigente en el que el ritmo cayó hasta los 4:25 min/km. Aun así, una vez alcanzada la parte superior, recuperé enseguida la velocidad, aprovechando las siguientes calles para volver a coger ritmo hasta llegar de nuevo al centro.

El grupo se había ido estirando y había conseguido distanciarme de mis perseguidores y recortar bastante distancia respecto a los dos corredores que tenía por delante. Fui progresando poco a poco mientras me recuperaba de la subida, acechando poco a poco a los dos corredores, durante la bajada me agrupé con ellos hasta la parte inferior del recorrido donde los superé definitivamente. La idea era recuperar terreno sin desgastarme en exceso, pensando también en mantener el esfuerzo durante la siguiente subida.
Tras el giro, el ascenso se fue haciendo cada vez más duro, aunque también aumentaba la distancia respecto a los corredores que venían por detrás. Los de delante estaban todavía demasiado lejos para pensar en alcanzarlos, pero poco a poco iba recortando metros.
Al llegar al tramo llano, vi que ya no sería posible alcanzar a los corredores que tenía delante y que, por detrás, tenía un margen bastante amplio. Así que mantuve el ritmo, accedí de nuevo a las pistas y crucé la meta con un tiempo mejor del esperado, no solo respecto al objetivo inicial, sino también por las buenas sensaciones que había tenido durante toda la carrera.
El cronómetro se detuvo en 20 minutos y 41 segundos, un resultado excelente para el punto de preparación en el que me encontraba. Más allá del tiempo, lo mejor fue terminar con muy buenas sensaciones, sin molestias y, sobre todo, mantenerlas después de la carrera y durante el día siguiente. Una veinteava posición y un cuarto puesto de categoría
Un inicio de preparación muy positivo que permite progresar las próximas semanas. La tendencia ascendente donde el siguiente objetivo será continuar progresando de cara a la media maratón, con la Cap d’Any Race como próximo evento para cerrar el año.


