La Mitja Marató Sabadell 2019 fue una carrera dura de principio a fin, comenzando por el entrenamiento hasta la llegada a meta. Llegando de la Media Maratón de Sant Cugat con un tiempazo de 1h32m, el objetivo era inalcanzable ya que es una época calurosa y muy húmeda. Pero con buena temperatura alcanzar el mejor tiempo (1h38m) no era un mal objetivo aunque no era fácil.

Con un nuevo plan de entrenamiento (PDF, 1M), diferente al anterior, realizado también por Asics pero con la unión con Runkeeper se convertía en un plan mas diverso, con entrenamiento de umbrales, series, etc. Sesiones más duras y más rápidas. Las primeras semanas iba progresando incluso con duras cuestas que iba mejorando progresivamente. Pero los problemas de aclimatación al calor complicó los ritmos y finalmente un dolor en el metatarso del pie derecho provocó un descenso de distancia y de ritmo durante el último mes coincidiendo con las tiradas más largas, incluso realizando días de descanso o ciclismo para recuperar.

El dolor se reducía pero las molestias iban y venían, incluso dolía al día siguiente, mis esfuerzos se centraron en recuperarme o simplemente evitar el dolor en carrera y que empeorara. Hasta el último momento no había decidido si descartar la carrera y miraba ya los días de recuperación siguientes.

Me situé en la linea de salida con más dudas que preparación. La aglomeración de corredores era tremenda, con corredores de la popular (7K), la de 14K y la de media maratón. Apenas escuchábamos la orden de salida y eso que estaba cerca de las primeras posiciones, finalmente el disparo de salida dio inicio a la Mitja Marató de Sabadell.

Salí a ritmo tranquilo pero durante los primeros metros fuí rebotando entre corredores y recibiendo codazos y cruces de los más desesperados que habían quedado entre los corredores más lentos.

Nuevamente no teníamos separación entre distancias ni entre ritmos por lo que el inicio fue bastante lento y bullicioso.

los primeros metros tuve que situarme por la acera unos metros hasta que encontré hueco en mi ritmo. El primer giro hacia abajo pude situarme fácilmente en el centro de la carretera donde menos peralte existía a un buen ritmo. Superior a lo esperado, un ritmo estable y tranquilo dejando pasar lentamente a algunos corredores que me superaban.

En la bajada sentía una leve molestia, no se si de la lesión o de la protección. La subida se hacía más llevadero pero en caso de molestar tendía a cojear la zona de asfalto más plana o menos peraltada y aumentaba la cadencia. La primera vuelta fue fácil como de costumbre, 7KM a ritmo de 4:30, muy por encima de mis pretensiones iniciales.

Terminada la primera vuelta esta vez no era un día y vuelta con giro de 180° en la misma calle, sino que se volvía por la calle anterior para volver por la principal. Y mi sorpresa fue que no volvíamos directamente por la calle sino que seguíamos recto nuevamente hacia la meta para hacer el giro de 180. Fue toda una decepción no dar continuidad a la manzana.

El recorrido se repetía en la segunda vuelta donde ya comenzaba a notar el cansancio a partir del KM 10. El pie derecho comenzaba a doler. Por lo visto era el vendaje que me estaba reblandeciendo la zona. Y la pierna izquierda comenzaba a tener dolores a la altura de la rodilla.

Conseguí mantener el ritmo durante la segunda vuelta que terminaba en el KM14 después de ver llegar a mi mujer con mis hijas. La alegría era mucha pero el dolor se intensificaba al inicio de la tercera vuelta cuando volvía a verlas.

La tercera vuelta fue bastante dura. El dolor en la pierna se juntaba con dureza en los isquiotibiales unido al dolor del otro pie y eso me hizo bajar el ritmo e incluso detenerme unas cuantas veces por los dolores.

Y no fue hasta pasado el ayuntamiento cuando manteniendo un ritmo no muy alto pude seguir hasta el final. Los últimos kilómetros pensaba en el dolor y e la posibilidad de llegar a meta con los hijas, pero su timidez me privaron de ello.

Los últimos metros se me pegó un corredor y apreté para entrar en solitario, el aceleró también a modo de reto a lo que yo respondía aflojando el ritmo. El me ánimo a esprintar con el pero le dije que estaba lesionado que solo quería entrar solo. Me heche a un lado y controle la distancia entre el y el de atrás para poder entrar tranquilo.

El tiempo no es muy bueno, 1:43:46 pero tampoco malo, para lo que suele ser la Media Maratón de Sabadell, con el calor y los bajones, los problemas que traía y la paradas que hice para ver a mis hijas lo hacen buen resultado. Sobretodo si la lesión no ha empeorado.

Si miro hacia atrás y no hubiese caído en la lesión hubiese podido cumplir con las tiradas largas que me faltaron, no hubiese sufrido tanto y con la temperatura aceptable haber cosechado tal vez el mejor resultado en esta carrera.